Hubo una vez...
a la sombra del cielo,
una mujer lloró amargamente,
su piel como desierto se agrietaba,
sus dedos aquel roce recordaban,
sus lágrimas corrían cual cascada,
su tormenta interior la consumía,
vencida por las sombras de la noche,
veía centellar a las estrellas
y en cada una de ellas había un sueño,
dormía y despertaba con tristeza.
Hubo una vez...
a la sombra del cielo,
una mujer creyó besar un sueño...
Ame



